Envié mi Conga 13090 a reparar a Sator y, tras darme un presupuesto, lo acepté. Desde ese momento empezó una espera de dos meses. Tuve que insistir varias veces para conseguir que alguien me atendiera, y cuando por fin lo hicieron me dijeron que el proveedor les había fallado y que estaban esperando una fecha, pero sin poder concretarme ninguna.
Les expliqué que no podía esperar indefinidamente sin ninguna información concreta, y la única solución que me ofrecieron fue devolverme el equipo sin reparar. Y además, cobrándome el envío de vuelta, cuando era el propio servicio técnico quien no podía hacer la reparación que yo ya había aceptado y por la que habían presupuestado.
Para colmo, al llevar el robot a otro técnico, me explicó que las piezas que me habían diagnosticado como defectuosas estaban en perfecto estado y que el problema real era la placa base. Es decir, el diagnóstico de Sator fue erróneo, me hicieron perder dos meses y encima pretendían que pagara por ello.
No recomiendo este servicio técnico: diagnóstico equivocado, falta de comunicación, plazos sin ninguna garantía y cobro de portes por un servicio que no prestaron. Si vais a reparar un robot, buscad otra opción.